Buenos Aires y Mariano Moreno, ambos protagonistas de Mayo de 1810
Para los primeros años del siglo XIX Buenos Aires era una ciudad que había iniciado, hacía un par de décadas, a ocupar un lugar destacado en el vasto territorio de la América Española y también para la misma España.
Era una ciudad austral, ubicada en un lugar estratégico si pensamos que en 1776 al crearse el Virreinato del Río de la Plata, el centro político se trasladó desde el Pacífico al Atlántico y con él, el respaldo económico de las relevantes minas de Potosí pasan a ser parte del nuevo distrito.
Esa sociedad tranquila comenzaba a ser solo un recuerdo. Las familias de la burguesía criolla se preocupaban por tener una participación política que no llegaba o no siempre era de su agrado, ya que ser criollo no era lo mismo que ser un peninsular.
Enviar los hijos a estudiar a España era uno de los objetivos para muchos, aunque recordemos que en el Virreinato existían dos importantes Universidades que fueron formadoras de hombres que se destacaron al transitar el camino de la independencia.
Algunos hechos pocos favorables para la Capital del Virreinato, van despertando a sus vecinos. Las invasiones de Gran Bretaña dos años seguidos evidenciaron un desamparo de la corona dado por la natural distancia existente, como así también, por la falta de milicia para la defensa de la capital.
Los acontecimientos de la península como el avance de Napoleón, poner en el trono a José Bonaparte, la formación de las Juntas y posteriormente la caída de la Junta Central de Sevilla aceleraron la toma de decisiones en la lejana Buenos Aires.
Y así llegamos al 22 y 25 de mayo de 1810 días en que nació la Patria. Pero, debemos tener claro que no es casualidad, que lo sucedido no fue espontaneo. Que existieron hombres que se formaron para llevar adelante un cambio, una transformación que ideológicamente se había iniciado con la formación académica de cada uno de ellos.
Ese fue el momento en que emprendemos un nuevo derrotero, aunque con confusiones para muchos, desacuerdos para otros y poca claridad para los menos.
Hablar de PATRIA, hasta ese momento, era pensar en España cuyo gran enemigo era Inglaterra. La gente se identificaba con la Madre Patria, se consideraban parte de ella, tanto que la Primera Junta se designó a �Snombre de Don Fernando VII⬝. El sector más prestigioso del vecindario, eran incapaz de alejarse, por el contrario se sentían cuidadores de éstas lejanas tierras que le pertenecían a la metrópolis.
Pero, hacía un tiempo que un grupo de hombres en el silencio nocturno se reunían y compartían su punto de vista fundamentado en la rica bibliografía de la época que guardaban las bibliotecas de los abogados. No había muchos lugares donde podían hallarse libros, algunos de los cuales eran prohibidos, razón por la cual para tenerlos se debía solicitar permiso.
Entre las bibliotecas completas, además de las de los doctores en leyes, encontramos la de los periódicos y por supuesto las de las iglesias. El Doctor Mariano Moreno, una de las mentes ilustres de los Hombres de Mayo, había nacido en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1778. Miembro de una numerosa familia que constituyeron sus padres Manuel Moreno Argumosa y Ana María Valle junto a catorce hijos.
Sus estudios realizados en su ciudad natal en la Escuela del Rey y el Colegio de San Carlos, le otorgaron una sustancial formación académica, apreciada por quienes fueron sus formadores. Razón por la cual por medio de uno de sus protectores Cayetano José Rodríguez accedió a la importante y prestigiosa biblioteca del convento de San Francisco.
Su afán por el estudio, logra a través de su protector ponerse en contacto con un clérigo del Alto Perú (hoy Bolivia), quien a su vez le ofrece la posibilidad de estudiar en la Universidad Mayor Real y Pontificia San Francisco Xavier de la ciudad de Chuquisaca. En esa Casa de Estudios recibe el título de Doctor en Leyes.
Sus profundas lecturas relacionadas con la bibliografía de la Ilustración, dejarán ver abiertamente una postura decidida. Recordemos que el movimiento ilustrado tuvo un límite en los territorios españoles y sus dependencias. Lo que significaba una restricción en la aceptación de las �SNuevas Ideas⬝. No podía permitir la corona pensar políticamente en �Sla voluntad general del pueblo⬝ cuando era éste el que debía legitimar la monarquía. O, como pensar en deísmo cuando era la religión católica un motor común y de unión entre la Metrópolis y sus colonias.
Ahora bien, para comprender los escritos de éste efímero e incesante protagonista de mayo, debemos valorar como expresamos anteriormente, que intelectualmente se identificó con la nueva corriente filosófica de la Ilustración cuyos principios y convicciones evidencian la importancia del individuo, pero no aislado sino como parte de una Comunidad, como pueblo, como unidad:
�SAquí se habla de miembros, o sea de partes de un cuerpo, que tienen que mancomunarse para mantener el Estado⬦ En Moreno predomina una idea comunalista HOLÍSTICA⬦ la buena sociedad es más un cuerpo⬦ que una sumatoria de individuos⬝.
Es por ello que cada uno es parte de ese todo. Su accionar mostro en su corta vida política esa congruencia entre el pensar y el hacer. Para la facción conservadora tomó decisiones jacobinas, pero no olvidemos que era el Secretario de la Junta y al decir de Rodolfo Puiggrós:
�S⬦ éstos (los enemigos de la revolución) no reservan a los patriotas mejor suerte. Léanse los documentos y correspondencias de los jefes españoles y se verá que nada tienen que envidiar a los citados pasajes del Plan⬝.
Partidario de la �Slibertad⬝, considerada como un bien natural que nace con cada hombre, bien propio e intransferible. Derecho natural que antecede a la sociedad y al Estado.
Esta idea es la base de sus escritos, el primero de ellos �SDisertación jurídica sobre el servicio personal de los indios⬝ lo escribió en 1802 cuando recibe el título de Abogado, aun viviendo en Chuquisaca. Sus ideas sirvieron a una Patria naciente, marcaron el rumbo para caminar hacia la Libertad, mostrando que se era capaz de luchar por los ideales.
Pensar en Mariano Moreno es pensar en una mente que si bien vivió en un momento de luces y sombras, sin dudas él fue parte de la luz que muchos no supieron ver, que otros no valoraron y que muy pocos apoyaron. Como lo expreso en dos de sus escritos: Se necesita de �Sotros tiempos y otros talentos⬝ para resolver los problemas políticos y económicos de una sociedad en formación. �0l era ese nuevo talento.
Profesora Graciela Guerrero
Secretaria. Asociación Cultural Sanmartiniana, de Concordia
Bibliografía:
FLORIA, Carlos Alberto; GARCIA BELSUNCE, César. ⬝Historia de los Argentinos⬝. Buenos Aires, Kapelusz, 1975.
TERNAVASIO, Marcela. �SHistoria de la Argentina. 1806 � 1852⬝.Buenos Aires, Siglo XXI, 2009.
TERNAVASIO, Marcela. ⬝Gobernar la Revolución⬝. Buenos Aires, Siglo XXI, 2016.