El dólar blue y el síndrome de diciembre
La evolución del tipo de cambio paralelo en Argentina es un fenómeno recurrente y complejo, que combina factores estacionales, macroeconómicos y de comportamiento financiero.
En la segunda quincena de diciembre, el dólar blue y las cotizaciones financieras experimentaron un marcado ascenso, revirtiendo una tendencia a la baja que había predominado durante los cinco meses previos.
Este comportamiento suele explicarse por lo que los analistas denominan el “síndrome de diciembre”, donde la mayor liquidez de pesos generada por pagos de aguinaldos, gratificaciones y vacaciones incrementa la demanda de divisas.
Adicionalmente, el contexto económico incluye factores claves como: Recortes en las tasas de interés, lo que reduce el atractivo de instrumentos en pesos. Un tipo de cambio real que había alcanzado valores mínimos desde junio de 2017.
Estrategias de inversores para dolarizar las ganancias de carry trade luego de un año con rendimientos positivos.
El síndrome de diciembre: factores estacionales y estructurales
La segunda quincena de diciembre presentó un aumento estacional en la demanda de dólares. Este fenómeno fue impulsado por varios factores: 1) Mayor liquidez de pesos: Los pagos de fin de año (aguinaldos, bonificaciones y adelantos de vacaciones) incrementan el efectivo en manos de trabajadores e inversores. 2) Turismo internacional: Un tipo de cambio favorable incentiva los viajes al exterior, elevando la demanda estacional de dólares, y 3) Cierre de posiciones financieras: Los inversores que obtuvieron ganancias durante el año optan por dolarizar sus carteras, vendiendo activos en pesos y adquiriendo divisas extranjeras.
Comportamiento reciente de las cotizaciones libres
En diciembre, las cotizaciones del dólar MEP y el contado con liquidación (CCL) comenzaron a mostrar un cambio de tendencia: 1) El dólar MEP alcanzó $1129,21, con una suba de $28,9 frente al cierre anterior (+2,6%). Desde el jueves de la semana anterior, acumula un alza de $71,5 (+6,7%). 2) El CCL cotiza en $1149,27, reflejando un incremento diario de $30 (+2,7%) y un aumento acumulado de $81,8 (+7,7%) en la última semana, y 3) El dólar blue subió $95 (+8,9%), cotizando a $1165 este martes tras meses de estabilidad relativa.
Estos movimientos ocurren tras cinco meses consecutivos de caídas nominales en las cotizaciones libres. Aunque el blue está $340 por debajo del máximo de $1500 registrado en julio (-29,3%), y el MEP y CCL presentan caídas acumuladas del 28,7% y 27,6%, respectivamente, el repunte reciente destaca un cambio en las expectativas del mercado.
Factores macroeconómicos: tasas de interés y expectativas cambiarias
Recorte de tasas de interés: El Banco Central de la República Argentina (BCRA) implementó recortes en la tasa de interés de referencia, reduciendo el atractivo de instrumentos en pesos. Este ajuste afecta estrategias de carry trade, que consisten en aprovechar altas tasas nominales invirtiendo en activos locales.
Según Portfolio Personal Inversiones (PPI), “el recorte de tasas sumado a expectativas de un menor crawling peg (devaluación controlada) pudo haber generado una ‘última’ oportunidad para el carry trade, lo que presionó las cotizaciones”.
Tipo de cambio real y ajuste esperado: El valor real del CCL había alcanzado niveles mínimos desde junio de 2017, según el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM). Esta situación, combinada con expectativas de correcciones cambiarias, incentivó a inversores y ahorristas a dolarizar sus posiciones, provocando el reciente rebote.
A pesar del repunte de los últimos días, persisten factores que contienen la volatilidad del mercado cambiario: 1) Intervención del BCRA: El Banco Central mantiene una política de intervención en el mercado financiero, utilizando recursos para esterilizar pesos y controlar el dólar paralelo. 2) Liquidación de exportadores: Los exportadores deben liquidar un porcentaje de sus ventas en el mercado formal, contribuyendo a la oferta de divisas y reduciendo las presiones alcistas, y 3) Orden fiscal y monetario: Políticas de ajuste fiscal y control monetario implementadas por el Gobierno ayudan a estabilizar el escenario cambiario en el corto plazo.
En resumen, el aumento reciente del dólar blue y de los dólares financieros responde a una combinación de factores estacionales y macroeconómicos: 1) El síndrome de diciembre explica el incremento de la demanda de divisas debido a la mayor liquidez de pesos y a la demanda estacional por turismo. 2) El recorte de tasas de interés y la corrección de un tipo de cambio en niveles mínimos reales incentivaron a inversores a dolarizar sus carteras, y 3) La intervención del Banco Central y la liquidación de exportaciones contribuyeron a contener las presiones alcistas.
La dolarización persistente refleja no solo preocupaciones sobre el tipo de cambio, sino también una falta de confianza crónica en el sistema financiero argentino. Superar esta tendencia es fundamental para evitar que cada diciembre se convierta en un desafío recurrente para la economía.
Sin un abordaje integral, el fenómeno del dólar blue seguirá siendo un termómetro de las tensiones acumuladas en el sistema, reflejando las expectativas de una economía que oscila entre la incertidumbre y las restricciones de su estructura.
Si bien las recientes subas han sido significativas, el contexto macroeconómico presenta cierta estabilidad, con expectativas de que las políticas fiscales y monetarias continúen controlando las fluctuaciones.
Sin embargo, la volatilidad cambiaria sigue siendo un riesgo latente, especialmente frente a factores estacionales y cambios en las expectativas del mercado.
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